lunes, 15 de febrero de 2010

THE HURT LOCKER - Vivir al límite

















UNA APUESTA MORTAL


The Hurt Locker (Vivir al límite o En Tierra Hostil en España) es un thriller bélico, dirigido por Kathryn Bigelow. Es uno de los filmes más aclamados del 2009, posee varias nominaciones para el Oscar, y recibió numerosos premios de diversas organizaciones, festivales y asociaciones. El filme se centra en las actividades de un Equipo de Desactivación de Explosivos EOD ( Explosive Ordinance Disposal) del ejército de los Estados Unidos.
El filme está basado en los relatos escritos por Mark Boal, un periodista independiente quien se vinculó a un escuadrón de desactivadores de bombas durante la guerra de Iraq. La realizadora Kathryn Bigelow estaba familiarizada con los trabajos anteriores de Boal, habiendo convertido uno de sus artículos publicados en Playboy, en la miniserie para la televisión: “The Inside”. Cuando Boal estaba en Iraq, salía de 10 a 15 veces al día con los soldados a cubrir sus labores. Así, Boal combinó sus experiencias en un relato ficticio basándose en eventos reales, afirmando; "la idea es que sea el primer filme sobre la guerra de Iraq que trata de mostrar las situaciones que experimentan los soldados, cosas que viven y que no se ve en CNN y no aludo a un tipo de censura. Me refiero a que las noticias no muestran imágenes de unidades de élite como estas.”
Por otra parte, Kathryn Bigelow, impresionada con el trabajo de fotografía de Barry Ackroyd en los filmes “United 93” y “The Wind That Shakes the Barley” lo invitó a colaborar con ella. Para este filme la realizadora utilizó múltiples cámaras S16mm para capturar diferentes perspectivas, afirmando; “así es como experimentamos la realidad, mirando el microcosmos y el macrocosmos al mismo tiempo. El ojo percibe distinto de cómo lo hacen las lentes, pero con diferentes enfoques y estilo de ediciones, las lentes pueden darte esa perspectiva, que contribuye a la sensación de inmersión total.”
El filme abre con una frase del libro mejor vendido del 2002 escrito por el corresponsal de guerra Chris Hedges: "War is a force that gives us meaning", “The rush of battle is a potent and often lethal addiction, for war is a drug” ("la Guerra es una fuerza que nos da significado" "el ímpetu de la batalla es una potente y muy a menudo letal adicción, la Guerra es una droga")


El eje del argumento se basa en la desactivación de bombas colocadas por los terroristas islámicos y particularmente sigue las misiones del sargento William James cuyo desafío a la muerte pone en varias ocasiones en riesgo su vida y la de sus de sus compañeros, debido a la imprudencia y a los métodos poco ortodoxos que emplea.
Kathryn Bigelow, la talentosa realizadora de “Cuando cae la oscuridad”, “Testigo fatal”,” Punto límite”, “Días extraños” y “K-19”, es uno de la pocos directores para los que la acción de hacer películas y el cine de ideas son sinónimos. Ella no se propone hacer cine político sino mostrar hechos, relacionados con la política, que llevan a transitar por situaciones límites a los protagonistas de los mismos. Asimismo posee una percepción cuasi sobrenatural sobre los circuitos que conectan sentidos, nervios y cerebro para ofrecer al público un agitado cóctel de adrenalina, euforia y sangre.

La película es visceralmente emocionante, su acción es un “tour de force” gore, impregnado de suspenso y sorpresa, lleno de explosiones y escenas de combate frenético. “The Hurt Locker” fue filmada en el medio oriente, específicamente en Jordania, en el 2004, y muestra a hombres que arriesgan su vida cada día en las calles de Bagdad o en el desierto, y que se encuentran demasiado estresados, ocupados y preocupados en los detalles sobre la propia supervivencia que predispuestos a reflexionar sobre lo que están haciendo allí.
"The Hurt Locker" se centra en tres hombres de temperamentos contrastantes. El especialista Owen Eldridge (Brian Geraghty) es un manojo de nervios e impulsos, confuso, ansioso, avergonzado de su propio miedo y un tanto vulnerable. El Sargento. JT Sanborn (Anthony Mackie) es un cuidadoso profesional que obedece sin objeciones, y se adhiere a los protocolos y procedimientos con la esperanza de que su prudencia le permita regresar a casa con vida, lejos de este tipo de misiones que ha llegado a detestar.
Pero el protagonista del relato es William James (Jeremy Renner- S.W.A.T. (2003) - North Country (2005) - The Assassination of Jesse James by the Coward - 28 Weeks Later (2007) el desactivador que desarma alrededor de 800 bombas y se enfrenta a lo desconocido con actitud irreverente. Es un personaje mediocre sin mayores recursos intelectuales, pero de gran valentía y grandes dosis de inconsciencia. Ser un técnico de escuadrón de bombas es como un juego de ajedrez, se debe tener alta presión, alto índice de riesgo y esto exige una mente sana y una inteligencia vertiginosa en calma. No hay margen para el error.
El actor Jeremy Renner, como el insolente William James, establece en el imaginario del espectador a un héroe creíble, que muestra un temerario desprecio por las reglas y cuya seguridad en sus afinadas habilidades son la marca de un profesional sin concesiones. Es el prototipo del intrépido, de humor corrosivo y un sentido relajado de la disciplina militar, que no se acerca a cada nueva bomba o escaramuza con temor, sino con una especie de celo inspirado en la improvisación. Más bien, para citar un poema de Robert Frost (1874-1963, fundador de la poesía moderna americana) James es un hombre cuyo trabajo es un juego de apuestas mortal.
Como en los últimos tiempos de Ayn Rand (escritora ruso-americana, 1905-1982), K. Bigelow es una defensora del machismo y lo demuestra en sus filmes bélicos, pero sobre todo en "The Hurt Locker" donde un grupo de soldados, muy duros, se encuentran empantanados en Irak para desactivar bombas en los lugares establecidos por la despiadada e implacable insurgencia árabe. K. Bigelow plantea la guerra de Irak como telón de fondo para el gran escenario del drama humano, situado en un universo donde la muerte es moneda corriente y el que muere es sustituido por otro, por uno nuevo que irá todavía más lejos en el desafío y, donde los habitantes conviven con el horror y la resignación.

El hombre nuevo es lo que John Hershey describe en su libro, y más tarde en la película The war lover(El amante de la guerra- 1962- Steve McQueen interpreta uno de sus mejores roles), como un sádico que en realidad no es apto para la vida civil, y requiere la estimulación de la guerra para sublimar y reprimir sus deseos sexuales. El amante de la guerra sólo puede funcionar plenamente en la guerra, en tiempos de paz se ahoga. Mientras Hershey castiga el amante de guerra, Bigelow lo glorifica.
El ejército americano necesita de los amantes de la guerra, porque son el baluarte de la defensa en contra de sus enemigos. Para K. Bigelow el amante de la guerra es el mejor soldado y el hombre más riguroso, forma parte de una raza especial, es el último cowboy. Sólo con un amante de la guerra se puede ganar en la lucha moral entre el bien y el mal, y es posible resaltar la inocencia americana y la perfidia de la insurgencia árabe. En la guerra todo es permitido, en ella el sexo es ingrato, el amor no existe y el culto a la muerte es cotidiano, los vínculos masculinos son extraños y las mujeres un referente lejano.
“The Hurt Locker” es en parte una película biográfica y un pseudo-documental sobre los desactivadores de bombas. “The Hurt Locker ” basa su estructura en imágenes tremendamente poderosas, en la paranoia y la adrenalina para señalar la imprudencia, en tensiones mentales y en una obsesión con la muerte, la camaradería, y la intensidad del suspenso, saltando sobre los sentidos del espectador como si fuera una película de terror.
Pero a pesar de lo bien planificada que está la película existen varios puntos oscuros que restan puntos a la credibilidad de la misma: 1) Cuando el personaje principal, el sargento James se encuentra con un coche bomba cargado de explosivos se quita inmediatamente el traje de protección y comienza a hurgar buscando el cable disparador. Eso no es posible hacerlo porque ningún soldado EOD que se precie se mostraría tan imprudentemente en el centro de una ciudad y también porque implicaría ser llevado ante una corte marcial. 2) Cuando James se encuentra con el cuerpo de un niño iraquí del que se había hecho amigo y ve que los explosivos colocados en el abdomen, trata de averiguar quién lo mató. Lo hace de la manera más inverosímil posible. Él entra en el coche de un comerciante iraquí, vestido sólo con su uniforme y a punta de pistola le ordena que lo lleve a lo que él piensa es la casa del niño. Al llegar allí comprende que fue engañado. ¿Qué hace entonces? Regresa a su base caminando solo, sin equipo de protección por el centro de Bagdad. Eso desafía cualquier creencia ya que ningún soldado en la vida real lo haría. 3) Durante una secuencia de la batalla culminante el soldado antes mencionado se quita el casco mientras dispara un francotirador.
No obstante más allá de sus inexactitudes “The Hurt Locker” es un excelente filme de guerra que continúa con la línea de “Saving Private Ryan” (1998), “Black Hawk Down” (2001), “Flags of Our Fathers” (2006), y una lección de cómo contar una buena historia con un mínimo de exposición, en la cual los personajes se definen por sus acciones.
K .Bigelow siempre ha dado escenas bellamente estilizadas en sus filmes y especialmente en éste agrega un cierto toque femenino que permite, a pesar de los horrores de la guerra y frente a una a una realidad cruel y desoladora, distanciar al espectador de lo meramente espectacular para internarlo en un mundo extraño y ajeno a su propia existencia, a la vez que lo sumerge en un hecho crudo, inmediato y visceral. ******* Beatriz Iacoviello


Vivir al límite (The Hurt Locker, Estados Unidos/2008). Dirección: Kathryn Bigelow. Con Jeremy Renner, Christian Camargo, Brian Geraghty, Guy Pearce, Ralph Fiennes, David Morse, Evangeline Lilly Anthony Mackie. Guión: Mark Boal. Fotografía: Barry Ackroyd. Música: Marco Beltrami y Buck Sanders. Edición: Chris Innis y Bob Murawski. Diseño de producción: Karl Júlíusson. Presentada por Distribution Company. Duración: 131 minutos. Apta para mayores de 16 años.

domingo, 26 de julio de 2009

RASTROJERO


Utopías de la Argentina Potencia
















La imaginación no es, como propone la etimología, la facultad de formar imágenes de la realidad; es la facultad de formar imágenes que sobrepasan la realidad, que hacen brillar la realidad. Es, según Gastón Bachelard, una facultad de sobrehumanidad. La imaginación inventa algo más que cosas y dramas, inventa la vida nueva, inventa el espíritu nuevo y especialmente da permiso a los sueños.

Y sueños fueron los que tuvieron los argentinos la clase media trabajadora de mediados del siglo XX, proyectados hacia un futuro de grandeza, y sistemáticamente cercenados por los repetidos gobiernos dominados por mafias de poca monta.

Argentina posee la particularidad de tener habitantes que viven inventándose a sí mismos, tal vez sea ese estado de improvisación permanente que no permite que los proyectos a largo plazo, se establezcan, formen la base real y sólida de su economía.

Rastrojero, utopías de una Argentina potencia, de los realizadores Marcos Pastor y Miguel Colombo, responsables del proyecto cinematográfico, es un documental objetivo y no tendencioso que, sin proponérselo. ofrece a través de testigos y actores de ese fragmento de historia testimonios del más claro ejemplo de la creación de una industria para destruirla después. Y así es todo en la Argentina se tiran abajo monumentos nacionales en aras de espacios para construir gigantescas torres, se cercena la educación para generar analfabetos que sean el voto útil de mañana, se destruye la cultura del trabajo por la del clientelismo, la del ahorro por vivir al día, etcétera, etcétera, etcétera.

Rastrojero, utopías de una Argentina potencia, no es sólo un documental que denuncia el saqueo que sufrió la industria nacional y posibilita al espectador reflexionar sobre las pérdidas ocasionadas por estas acciones, es un filme que actúa como alerta hacia futuros despojos que no siempre son visibles en la vertiginosa cotidianeidad. La estructura de la narración se basa en la reconstrucción de la historia, y ésta se realiza mediante la inclusión de testimonios de la época: entrevistas e imágenes de noticieros, pero con un eje de acción: el reencuentro de aquellos que crearon el Rastrojero, sus recuerdos y su emoción al hablar sobre ese hecho.

Tal vez uno de los momentos más emotivos sea cuando un obrero dice: “Cada parte de la camioneta es un brazo mío, esto y esto…”, señalando el corazón. Todo el documental es un emotivo recuerdo hacia lo que no fue, pero qué, para el imaginario argentino aún continúa siendo, ya que todavía esos vehículos circulan por los caminos de rastrojos (o despojos) y muestran que a veces el pasado es mejor, porque estaba construido con imágenes que nacían del individuo mismo, cargadas de una materia onírica rica y poderosa como alimento inagotable para construir esa Argentina Potencia, que sólo quedó en el reino de las utopías. ****** Beatriz Iacoviello


Rastrojero, utopías de la Argentina Potencia.(Argentina-2006) Dirección: Marcos Pastor y Miguel Colombo. Producción:Laureano Gutiérrez. Guión: Marcos Pastor.Asistente de dirección:Joana D´Alessio. Dirección de fotografía y cámara: Alejandro Millán Pastori ("El Rusi").Dirección de sonido: Jorge Gutiérrez. Postproducción de sonido.: Leandro Monk, Leonardo Fucci y Luciano Fusselli. Música original: Miguel Magud. Edición: Marcos Pastor


Pie de página


Con la produccion de Laureano Gutierez, el documental bucea en la historia de uno de los vehículos más populares de la Argentina, de otra Argentina.
En la película, Eduardo Raffo viaja en su camioneta Rastrojero hasta la ¿misma? Córdoba que cincuenta años atrás lo empleó en la fábrica del Rastrojero y hacia el encuentro con sus compañeros de entonces.
Con importante material de archivo y entrevistas a los protagonistas de una épica productiva alejada en el tiempo, y muchas veces en la memoria social, esta película evoca una etapa de desarrollo industrial y trabajo. “La operación discursiva básica a la que apelamos fue la metonimia, ver en el pequeño ejemplo del Rastrojero cómo repercutían las decisiones políticas nacionales.” Nos cuenta Pastor, “encontrar los puntos de contacto entre la gran historia y la pequeña historia de esos trabajadores. Nos interesaba cómo el proceso macroeconómico está ligado a una experiencia muy personal de la gente”

El proyecto de creación de autos completamente argentinos resultaba, como mínimo, una utopía en aquella Argentina de principios de la década de 1950. Pero el gobierno de corte keynesiano del primer peronismo apostaba al desarrollo de polos industriales en el interior del país, aprovechando las inversiones realizadas previamente en diversas areas como en este caso con la industria aeronáutica.
La Fábrica Militar de Aviones fué fundada en Córdoba en 1927 y a comienzos de los años ´50 era dirigida por el Brigadier Juan Ignacio San Martin, ferviente impulsor de la industrializacion y el desarrollo tecnológico nacional. En un giro típicamente argentino, el proyecto del Rastrojero vió la luz gracias al azar para luego mantenerse en marcha durante casi 30 años, gracias a la creatividad y el compromiso de sus trabajadores.
El “IAPI”, organismo estatal que en aquel momento se encargaba de todas las importaciones y exportaciones del país había adquirido, como rezagos de la Segunda Guerra Mundial, una partida de tractores Willys que resultó inadecuada para las tareas del campo y que se encontraba arrumbada en los depósitos del puerto de Buenos Aires. El Brig. San Martin, enterado de la existencia de estos vehículos y en el afán creativo que caracterizó a aquellos años, le encarga a Raúl Gómez; un joven ingeniero recibido apenas unos meses antes, la tarea de desarrollar con las partes útiles de estos tractores, un vehículo utilitario para desempeñarse en el campo.
Trabajando contrareloj pues los nuevos vehiculos debían estar listos para una presentación conjunta con los “autos justicialistas”, un proyecto que venía desarrollándose en la fábrica desde hacía mas de dos años, un pequeño equipo de ingenieros y técnicos crearon el “Rastrojero”, llamado así porque serviría para recoger “los rastrojos”, los desechos que quedan en los campos luego de levantar la cosecha. Pasando muchas noches sin dormir y sin salir de la fábrica durante días enteros, los vehículos fueron finalmente embarcados en los trenes que llegaban hasta la fábrica y presentados formalmente el 1º de Mayo de 1952 en el obelisco porteño. El éxito del proyecto fué inmediato: los vehículos venían a cubrir una necesidad imperiosa de los sectores productivos de la Argentina y rapidamente comenzaron las inversiones de grandes firmas internacionales interesadas en participar de la naciente industria automotriz argentina. De esta forma se radican empresas extranjeras como Fiat, General Motors, Ford, Peugeot, Renault y se crea el polo industrial, tecnologico y educativo de la ciudad de Córdoba y del conurbano bonaerense.
Paradójicamente, tras el golpe de estado de 1955, el Rastrojero es el único proyecto industrializador que sobrevive a la “caza de brujas” iniciada por el gobierno militar sobre todo lo que representara el espíritu del gobierno depuesto.
Durante los siguientes 30 años, la fábrica del Rastrojero y sus trabajadores, sufrirían en carne propia cada uno de los vaivenes políticos y economicos que vivirá la Argentina, llegando a un abrupto final durante la dictadura del General Videla con la violenta instalación de las políticas neoliberales desde el ministerio de economía de José Alfredo Martínez de Hoz.
Asociación de Directores y Productores de Cine Documental Independiente de Argentina.